Cuando la persona con cáncer tiene miedo

Lo que espera una persona con cáncer depende en muchos casos de las opiniones que los amigos u otras personas le han comunicado. Estas creencias que le trasmiten, pueden ser falsas y girar alrededor de los siguientes pensamientos:

  • Si tengo cáncer voy a morir.

  • Si tengo cáncer significa que voy a ser mutilado.

  • Toda persona con cáncer sufre intensos dolores.

  • Los tratamientos son lo peor del mundo.

  • Perderé mi capacidad física y no podré atender mis responsabilidades.

Lo que cree la persona con cáncer es muy importante. No lo pases por alto porque estas percepciones pueden hacer que tu familiar considere abandonar los tratamientos o carezca de esperanza para continuar.

Los tratamientos pueden tener efectos secundarios diferentes en cada paciente, pero es importante que la persona evalué las ganancias que se tienen al aceptar esas molestias asociadas. La mayor ganancia es salvar la vida, cuando la persona desea continuarla.

Hay dos maneras de hacer frente a temores de la persona con cáncer. La primera de éstas consiste en buscar información adecuada y la segunda es apoyar emocionalmente al ser querido.

Por otro lado, debes entender que una persona puede interpretar que falta a sus responsabilidades. En ocasiones, es muy importante para una persona asistir a su trabajo; en otros casos, lo que resalta es la posibilidad de que sus familiares queden desamparados si ellos siguen enfermos. Es conveniente dar aliento en relación con los temores solucionables, como por ejemplo, el reintegrase al trabajo si el médico lo indica.